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Últimos ejemplares del libro de Vinka Jackson "Agua Fresca en los Espejos. Abuso Sexual Infantil y Resiliencia"

La Asociación Argentina para la Infancia finaliza la venta del libro "Agua Fresca en los Espejos, Abuso Sexual Infantil y Resiliencia", de la psicóloga chilena Vinka Jackson, quien generosamente donó varios ejemplares a beneficio de su acción educativa.

Quienes deseen comprar el libro a un valor de $50 (pesos cincuenta), recibirán como obsequio el DVD de la Jornada sobre "Abuso Sexual Infantil y Resiliencia", realizada en el mes de marzo en el Centro Cultural Borges, generosamente cedido por sus autoridades, para la primera presentación de la Lic. Vinka Jackson, destacada especialista en temas vinculados a la prevención y tratamiento del abuso sexual infantil y de toda forma de maltrato hacia los niños, en nuestra ciudad.

El valioso testimonio de Vinka Jackson, aún no editado en la Argentina, constituye un extraordinario material para el trabajo de reflexión y capacitación profesional y personal sobre el ASI.

Más información:

Secretaría de Información: lunes, miércoles y viernes de 10 a 15 horas.
Paraguay 419, 4º piso, Of. 40, Ciudad de Buenos Aires.
Contacto:

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Jornada sobre "Abuso Sexual Infantil y Resiliencia"

Organizada por la Asociación Argentina para la Infancia y Borges Solidario, se realizó la Jornada "Abuso Sexual Infantil y Resiliencia", el viernes 11 de marzo ppdo.en el Auditorio Bioy Casares del Centro Cultural Borges, Viamonte y San Martín, de la Ciudad de Buenos Aires.

En la oportunidad, se presentó por primera vez en nuestro país, la Lic. Vinka Jackson, psicóloga y escritora chilena, especializada en temas vinculados a la prevención y tratamiento del abuso sexual infantil y de toda forma de maltrato hacia los niños.

Autora de "Agua Fresca en los Espejos, Abuso Sexual Infantil y Resiliencia", su primer y conmovedor testimonio escrito, la licenciada Jackson disertó y dialogó con profesionales de la salud, la educación, el derecho, la comunicación, organizaciones dedicadas a la prevención del maltrato y abuso en la infancia y personas interesadas en el tema.

La AAI agradece muy especialmente a las autoridades del Centro Cultural Borges, la generosa cesión del Auditorio Bioy Casares, en el marco de su programa anual de cooperación con entidades con fines solidarios.

Programa jornada gratuita con inscripción previa

Programa

9.30: Acreditaciones

10.00: Palabras de apertura. María Marta Hall, Presidenta AAI

10.15: Disertación Lic. Vinka Jackson

11.00: Pausa

11.30: Diálogo abierto – Moderación: Dra. Mabel Munist, Directora CIER

12.30: Cierre

Entrada libre con inscripción previa a:

Sobre Vinka Jackson:

Vinka Jackson nació en Santiago de Chile en 1968. Madre de dos niñas, es psicóloga de la Universidad de Chile. Desde 1996 reside en Atlanta, Estados Unidos, donde se desempeñó como orientadora, mediadora familiar y psicóloga clínica infanto-juvenil.

"Agua fresca en los espejos", su primer libro, fue premiado como obra inédita en el concurso "Escrituras de la Memoria 2006" del Consejo Nacional de la Cultura y las Artes de su país, y fue publicado por Aguilar en Chile en 2007. Aún no fue editado en Argentina.

Discípula literaria de las escritoras chilenas Pía Barros y Andrea Maturana y de la poeta Isabel Larraín, participó en la publicación de "Microencuentros problemáticos y febriles", en 1995.

Como psicóloga se ha especializado en temas vinculados a la prevención y tratamiento del abuso sexual infantil y de toda forma de maltrato hacia los niños. Asimismo se desempeña como consultor organizacional y mediadora familiar.

Colabora con las organizaciones chilenas Corporación PAICABI y CEANIM.

Más Información:

www.vinkajackson.com

www.elpost.cl/users/vinka-jackson

Auspicios Institucionales

La AAI agradece el auspicio institucional de las siguientes entidades, con quienes comparte el trabajo en red y los ideales para la protección de la infancia, en el marco de sus derechos.

CIER: Centro Internacional de Investigación y Estudio de la Resiliencia
www.unla.edu.ar/departamentos/desaco/centros/cier/index.php

Comisión de Niñez y Adolescencia en Riesgo del Arzobispado de Buenos Aires
www.pastoralfamiliar.org.ar

UMBRALES: asociación civil sin fines de lucro dedicada a la promoción de los Derechos Sociales, la Resolución Pacífica de Conflictos y el proceso de Resiliencia.
www.asociacionumbrales.org.ar

EPAMM: Equipo de Prevención del Abuso y Maltrato a Menores y Discapacitados
www.epamm.org

Texto: Revista Comunicarnos - Año 11 - Nº 120 - Mayo 2011- Comisión de Niñez y Asdolescencia en Riesgo -

Escribir para Sanar

El pasado mes de marzo, en el marco de la Jornada "Abuso sexual infantil y resiliencia" organizada por la Asociación argentina para la Infancia, la Lic. Vinka Jackson, psicóloga y escritora chilena, especializada en temas vinculados a la prevención y tratamiento del abuso sexual infantil y de toda forma de maltrato hacia los niños, presento su libro "Agua Fresca en los Espejos, Abuso Sexual Infantil y Resiliencia", en el que relata en forma conmovedora su historia autobiográfica de un incesto forzados y brutal por parte de su padre, del desamor y el silencio, y de la sanación posible. Vinka Jackson trabaja hoy como psicóloga, vive en Atlanta (EEUU), esta casada y tiene dos hijas. Datos no triviales que muestran cómo ha sido capaz de sobreponerse a un pasado traumático y de crecer pese a todo.

Vinka nos cuenta que "la idea de hacer el libro fue de mi terapeuta, no como ensayo académico sino como testimonio, porque sentía que faltaba esa vos –en Chile por lo menos-, esa vos que dijera: 'si, yo fui abusada, sobreviví a una situación de maltrato de abuso, pero aquí estoy'. Este es un pedazo de mi historia pero yo soy mucho más que eso, aunque sin duda me define".Escribir este libro fue para ella una forma de sanar sus propios dolores, pero también una forma de ayudar a sanar a muchos hombres y mujeres que han vivido experiencias similares y demostrarles que la sanación es absolutamente posible. "Es cosa de uno hacer de la desgracia una desventura o una fortaleza", sentencia.

Comienza su charla remarcando lo importante que fue para ella la maternidad: "de los tres oficios que me describen lo mío es ser mamá, ser psicóloga y ser escritora. Afortunadamente tuve una hija siendo muy joven, y ella me amarro a la tierra. La primera vez que fui madre tenía veinte años y la segunda vez cuarenta. Ambas llegaron en momentos bien decisivos.

El momento de sostener a mi hija fue superfuerte desde dos lugares: uno, es esa toma de conciencia de lo maravilloso de tener un hijo frente a tus ojos. Y por otra parte, en una marquesina, una marquesina, un gran 'cómo'. Cómo mi mamá, mi papá, cómo mi familia, cómo este mundo tiene lugar para que ocurran estas cosas tan terribles con los niños. En ese instante de ser mamá vino también la gran decisión que se materializó años después de ir a terapia. Y en esta determinación de repararme tuve noción, que creo que es algo que había captado ya de chica, de los tutores de resiliencia, que el amor era una fuerza mucho más fuerte que cualquier odio y cualquier violencia. O que cualquier legítimo resentimiento o rabia que pudiera quedar dando vuelta".

Y Vinka se adentra en sus años de infancia y nos habla de las cosas y personas que fueron tan importantes para ella: "los libros fueron mis primeros tutores de resiliencia, porque ahí había otras personas, otro mundos, otros lugares donde algún día yo podía llegar. Y el que recuerdo con más cariño es el diario de Ana Frank, porque en la situación más horrible, ella escribe un diario precioso sobre ser niña o ser púber y es un libro lleno de esperanza en el que no aparece ni una muestra de odio ni una mala palabra. Tremendo tutor de resiliencia entregado por la bibliotecaria del colegio, que también fue otro espacio de resiliencia importante, de ahí que los colegíos sean un nicho que todos nosotros debemos atacar, porque puede salvar y rescatar la vida a muchos niños. Y además del colegio tuve el ballet donde por primera vez tube un espacio de soberanía sobre mi propio cuerpo. Asimismo, a pesar de que en mi hogar fue el lugar donde más perdí, también gana resiliencia de mis propios padres. Nadie es 100% malo o 100% bueno. Todo tiene ciertos matices. Mi padre es la persona que más me quiebra, pero a la vez es quien en sus momentos más lúcidos me contagia su amor por la música, por el arte, por la historia, por los libros, por la ópera, por la biología. Y era un hombre capaz de sostener conversaciones que fascinaban, que te enamoraban de la vida.

Por otro lado, uno de los rasgos más duros de mi personalidad es la porfía y la perseverancia y mi madre es esa persona. Mi mamá puede haber sido una madre que se negó ver cundo intenté dar señales, pero es muy difícil ver dentro de tu casa que alguien que uno ha querido no sea la persona que creías y sea capaz de cometer actos atroces. Es una mujer tremendamente trabajadora, volcada al servicio público. Es extremadamente solidaria y veía a todos por igual, y para mí eso fue un tremendo regalo. Sin querer, el mismo hogar donde estuve abogada, es el hogar que también me entrega esa fortaleza que rescataran más adelante en el camino.

Otro tutor de resiliencia fue mi mejor amiga que hacia los 21 años rehizo contar la historia y publicó en Chile una novela que habla de dos personas de las cuales una de ellas tuvo una historia de abuso por parte de su papá. Ella fue la primera que escucho la historia completa y la primera que me creyó sin juicio y me hizo ver que ere una persona valiosa, no a pesar de mi historia sino incluida todo esa historia.
Y terminando con los tutores de resiliencia destaco la maternidad. La maternidad es como una fuente de amor y de resignificación de la historia donde siempre estoy volviendo, porque creo que ahí se produce una convergencia en lo que luego han sido como mis dos ejes de trabajo, la decisión de lo que uno hace en su vida y el cuidado; para mí el cuidado se vuelve una fuente de resiliencia y ala vez la resiliencia se vuelve una estímulo para comprometerse en el cuidado.


Y de ahí en adelante empieza en mi vida realmente, la escritura de otro capítulo", asevera la escritora chilena y sigue: "desde ese concepto se inserta el libro como una forma de invitar a la conversación, es una tremenda excusa para conversar sobre el tema de abuso, pero instalado el tema desde el servicio del cuidado del otro en una etapa completamente distinta, no ya desde la sobre sino desde la luz".

"Gracias a la terapia pude asumirme como víctima", nos cuenta, "porque yo no tuve elección ni participación en eso. Y acto seguido, me subió el estrato a sobreviviente en una sesión, porque por algo había llegado hasta ahí. Y ahí estaba parada en la vida con una hija y había sobrevivido gracias a la resiliencia, que era un atributo mío. Y el tercer paso era simplemente ser la persona que yo quisiera ser, lo que me diera la gana, que también era un descubrimiento, que te recuerden que podes elegir tu vida y escribirla a tu manera, porque algo muy duro que pasa con el tema del abuso y el secreto es que 'los derechos de autor', por llamarlos de alguna manera, se los queda otra persona. Otra persona elige qué se hace con tu cuerpo, elige por cuánto tiempo debes callar y elige también una identidad".


Al referirse a los niños que son víctimas de abuso manifiesta que "cuesta que los niños hagan denuncias o que persistan en las denuncias porque en algún momento el afecto te la gana y muchos se retractan, creo que hay una necesidad de pensar que los papás son buenos, que lo hacen por tu bien… y, por otro lado, el adulto amenaza y hay un componente muy fuerte de miedo. Pero el niño trata de decir las cosas, hablan con el cuerpo. Hay niños que no duermen o no comen y es por algo. Uno tiene que poner atención a sus preocupaciones, sus malestares, a las señales con la que piden auxilio, declara la psicóloga

Y hacia el final toca un tema que se aborda poco, el de los ofensores sexuales. "Los que trabajamos en abuso, deberíamos comprometernos en trabajar con los ofensores sexuales. En su mayoría son los padres y padrastros, es decir la figura paterna primaria, luego abuelos, luego tíos. Y la justicia no logra llevar procesos de penalización ni de restitución muy significativo. Y cunado se consigue penas, mientras están en la cárcel y se los tiene cautivos no se hace ningún trabajo de reparación. Al final, siento que los grandes mentores de reparación dentro de las cárceles son las iglesias, y si yo me atreví a tomar este camino es porque la pregunta que me persiguió desde chica es: ¿qué hubiera pasado si mi papá hubiera tenido donde pedir ayuda y si alguien se la hubiera dado?, ¿qué cambios hubiera habido en mi vida y en la de él?.
Si podemos evitar que un solo niño pase por eso, trabajando la temática de los ofensores, yo creo que vale la pena. Un niño vale la pena".


Mas Información:

www.pastoralfamiliar.org.ar

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